Historia de la Movilidad Eléctrica 

A finales del año pasado, tras largas negociaciones entre los distintos países que forman la Unión Europea, por fin se anunciaron los planes que tienen nuestros legisladores para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de cara a los próximos años. En concreto nos hemos comprometido para reducir en, al menos, un 55% las emisiones de estos gases para el año 2050. 

El PNIEC, Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, define los objetivos que España debe cumplir antes del año 2030 para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Todo ello aumentando la penetración de energías renovables y promoviendo la eficiencia energéticaEn este plan el vehículo eléctrico cuenta con un papel decisivo, ya que actualmente más del 26% de las emisiones de gases de efecto invernaderos provienen del transporte 

Por tanto, es obvio pensar que para poder conseguir estos objetivos es fundamental la electrificación de buena parte de nuestra flota de vehículos, tanto a nivel particular como en lo relacionado con el transporte de mercancías.  Y para poder conseguir esto, además es necesario trabajar en todos los servicios asociados a la movilidad eléctrica, como la instalación y gestión de toda la infraestructura de carga necesaria para poder alimentar las baterías de todos estos vehículos. 

Viendo lo anterior, todo nos hace pensar que el vehículo eléctrico es un producto del presente, e incluso del futuro. Pero ¿qué pensarías si te dijera que el vehículo eléctrico tiene más de 150 años? 

Los primeros vehículos eléctricos. 

Como comentábamos anteriormente, el vehículo eléctrico es mucho más antiguo de lo que creemos la mayoría. En concreto, el primer vehículo eléctrico del que se tiene información data del año 183426 años antes de la creación del primer vehículo de combustión interna (como curiosidad, funcionaba con gas de carbón)Thomas Davenport, en 1860, construyo un pequeño vehículo que únicamente se desplazaba en círculos sobre una mesa, y con él colocó el primer ladrillo sobre el que se desarrollaría esta gran industria. 

Unos años después, aproximadamente sobre 1839, el escocés Robert Anderson inventó un coche eléctrico puro, pero con una pila de energía no recargable. Por esa época ya se trabajaba en una línea electrificada pero más enfocada a trenes y tranvía. Más adelante, los franceses Gaston Planté en 1859 y Camille Alphonse Faure en 1881 fueron los encargados de inventar la batería recargable de plomo-acido y de su mejora, respectivamente.  

Gracias a las baterías recargables de plomo-acido, hubo una proliferación de prototipos de vehículo eléctrico. Así, Gustave Trouvé, Charles Jeantaud, William Morrison o Thomas Parker presentaron distintos vehículos de propulsión eléctrica entre 1867 y 1890. 

Por sorprendente que parezca, a principios del Siglo XX el 38% de los vehículos vendidos en Estados Unidos eran eléctricos, frente al 22% que se alimentaban de gasolina. El 40% restante, trabajaban a vapor.  

En 1908 Henry Ford presentó el Ford T. Este fue el primer vehículo cuyo montaje se realizó en una línea de producción, abaratando considerablemente los costes y, por ende, democratizando el automóvil. Esto, sumado a los intereses económicos en este mercado, la mejora de la red de carreteras y las necesidades de una mayor autonomía, provocó el auge del vehículo de combustión. 

Teniendo en cuenta todas estas circunstancias, sería fácil pensar que, si en el Siglo XX las ventas de vehículos eléctricos eran más de un tercio del total, en el siglo XXI la cuota sería mucho mayor, pero la realidad fue bien distinta. Las ventajas que presentaban los vehículos a motor en referente a su autonomía dejan al vehículo eléctrico, y su brillante futuro, en una joya relegada a un tercer plano por la poca inversión para el desarrollo que recibió. 

El vehículo eléctrico en nuestros días.

Durante el año 2020 únicamente el 10,5% de los vehículos vendidos en Europa fueron modelos electrificados. En esta cifra, se incluye tanto a vehículos 100% eléctricos (con un 5,4%) e híbridos enchufables (con un 5,1%). 

¿Y en España? Lamentablemente, vamos a la cola de Europa. El año pasado únicamente el 2,1% de vehículos vendidos fueron 100% eléctricos, mientras que el 2.7% fueron vehículos híbridos enchufables.  

¿Y qué ha ocurrido en PortugalEstá en la media europea, con un total de 7.859 vehículos eléctricos vendidos, lo que representa el 5,4% del total. Una vez más, España tiene mucho que aprender de su vecino.  

Lo cierto es, y todo hay que decirlo, que, aunque sean cifras bajas, supone un gran incremento con respecto a años anteriores, lo cual nos hace vislumbrar un futuro eléctrico y con cero emisiones. 

El futuro del vehículo eléctrico. 

Sin duda uno de los grandes frenos en la comercialización del vehículo eléctrico a lo largo de su historia, ha sido su autonomía y precioGracias al desarrollo tecnológico que han experimentado las baterías en los últimos años, ya se puede empezar a hablar de vehículos 100% eléctricos con hasta 600 km de autonomía relativamente asequibles, como promete el nuevo Ford Mustang Mach-EEsto, junto con los ambiciosos planes de Europa, nos permite contemplar un prometedor futuro para el vehículo eléctrico 

Pero, aunque el futuro sea brillante, no podemos olvidar que aún tenemos una asignatura pendientey no es otra que la creación de una infraestructura de estaciones de carga rápida por todo el paísEn nuestro compromiso con la Transición Energética, queremos ser palanca de cambio y por ello hemos creado el área de e-mobility con el fin de facilitar las mejores soluciones en productos y servicios. Para ello confiamos en empresas aliadas como son nuestros amigos de EVBox y sus soluciones que nos permiten alcanzar velocidades de carga de hasta 350 kW. 

José María Vizuete Sanchez:

Technical Manager Amara-e Solar Distribution